Papá también Cría y Alimenta el alma de sus Hijos

Hola Mamás Modernas,

Todas estamos súper consientes de nuestro papel de MAMÁS, de los sacrificios que hacemos, del amor que crece dentro de nosotras, de nuestro instinto… sentimos y tenemos muy claro por qué la maternidad tiene ese gigantesco valor.

Pero,  hay algo que no hay que dejar de lado, algo tan importante como nuestro papel en la vida de nuestros hijos… y es la presencia de PAPÁ.

Dejando fuera la relación de pareja o que hay hombres y mujeres que por cuestiones de la vida les toca criar solos a sus hijos, quiero que pensemos en el también gigantesco valor que brinda la presencia de un padre a sus hijos.

Si bien el papá no carga al hijo en el vientre y no le da leche de pecho,

eso no quiere decir que no lo nutre desde el principio de su existencia.

Según mi experiencia puedo notar como el amor de papá es diferente al de mamá, y por eso mismo, al sentirlos diferentes, puedo decir que “ambos amores” me han hecho una persona feliz, una persona más completa por dentro.

Todavía se tiene la idea errónea que el papá es el que hace “jugar” al hijo, el que “rompe las reglas”,  el que “ayuda a mamá”. Cuando en realidad el papel de un papá es igual que el de la mamá, CRIAR, inculcar valores y enseñar a los hijos a convertirse en buenos niños que en un futuro serán buenos adultos.

Ahora que mi esposo es padre de una niña de casi 4 años y con otro bebé llegando en pocas semanas me encanta ver la entrega que tiene hacia ellos… así como yo amo a morir a mis hijos, él también.  No hay duda de eso. El sentimiento si bien se expresa distinto, en el fondo es el mismo. Papá y Mamá sentimos amor verdadero, puro e incondicional.

Un padre muchas veces puede sonar más despreocupado con ciertos temas, pero de la misma manera las mamás podemos dar más valor a otras cosas a lo que den los papás. Por eso creo que la presencia de los dos llega a brindar un equilibrio en la crianza de los niños. Lo lindo es que ambos queremos que nuestros hijos sean felices y alcancen sus sueños.

Algo interesante es que un abrazo de papá no es el mismo de mamá, así como me han dicho que el amor por los hijos es diferente para cada uno, no porque uno le queramos más y a otro menos sino porque son seres distintos, así mismo funciona el amor y palabras que los niños reciben de ambos lados. Abracen a sus papás, luego a sus mamás… los amamos a los dos pero el lazo se siente distinto.

Cada palabra a nuestros hijos, cada actitud que ellos ven en nosotros,  el tiempo que les damos y las guías que les brindamos dejan una huella inmensa en ellos. Y qué mejor que esas huellas estén cargadas de lo hermoso que es ser mujer y ser hombre, de comprensión entre ambos géneros, de romper ciertos estereotipos pero sobretodo que nuestros hijos crezcan cargados de el amor más puro que solo pueden dar los padres.

Toda esa mezcla de lo que implica ser hombre o mujer, ser padre o madre (por sangre o elección propia) es la que hace que un niño logre sentirse seguro y amado por dos “iconos” grandes en su vida.

Mamá y Papá somos de igual manera importantes en la vida de nuestros hijos y debemos aprender a dejar atrás esa idea de que mamá es la única que cría.

Papá también cría y alimenta el alma de sus hijos.

Con cariño,

¡Feliz Día del Padre!

Gaby.

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por Gaby
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