Viviendo con una Adolescente… ¡Y solo tiene 6!

De Mamá para Mamá 02 Dic 2017

6 simples cosas que pueden implementar AHORA y que cambiaran radicalmente la convivencia con sus hijos

Hola queridas mamás:

Llevo casi 7 años explorando este maravilloso regalo de ser madre. Desde que nació mi primera hija, cada etapa que comenzaba a vivir con ella, pensaba: “esta debe ser la etapa más difícil de todas”. Pero pasaba el tiempo y una vez que me acostumbraba a los cambios, todo volvía a la normalidad. Por supuesto, siempre sabiendo, o creyendo, que la más difícil de todas iba a ser la “etapa de la adolescencia“, una etapa llena de cambios físicos, emocionales y hormonales, para la cual aún me faltaban muchos años.

Hasta que llegó el cumpleaños # 5 de mi hija, y adivinen qué?… el desafío comenzó! De repente ella pasó de ser una niña, a ser una adolescente… no en edad o altura, pero sí en actitud. Ahora ella siente que ya no es una bebé, ya no necesita mi ayuda para todo lo que hace, y más que nunca, tiene sus propias opiniones y pensamientos. Lo que le decimos los papás ya no es ley, sino un tema para el debate.

Ella quiere hacer todo por sí misma y como ella le gusta. Y la frase “¿por qué tú sí lo puedes hacer y yo no?” ¡Auxilio!!! ¡Ahora esa es la pregunta más frecuente en mi casa!  ¡Leo lo que escribo y realmente parece estoy describiendo una adolescente… pero no! ¡Ella ahora sólo tiene 6! Una mini adolescente.

No me malinterpreten, esta también es una etapa hermosa. Ahora comparto muchas más cosas con mi hija y me encanta saber que ella está construyendo su propia personalidad. Viendo cómo, desde esta temprana edad, a su manera, ella lucha por lo que quiere, y entiende que ella tiene voz y voto en esta familia y en esta sociedad. Es hermoso ver cómo cada día es más independiente y quiere conseguir más cosas por sí misma. Está explorando sus emociones y haciendo “prueba y error” con sus reacciones y acciones.

En resumen, todo esto me encanta porque ella está creciendo y yo estoy con ella acompañándola en esta etapa de dulces y amargos. Sin embargo, mi paciencia se pone a prueba cada día con ella.

Si están pasando por una situación similar, me gustaría compartir con ustedes estas 6 simples cosas que pueden incorporar en su rutina familiar, y que les garantizo harán que su día a día sea más feliz y en paz.

  1. Tabla de Rutina: Hay muchas opciones aquí. Pueden hacer una tabla para la rutina del día completo (sobre todo si están de vacaciones) o pueden escoger el momento del día que representa mayor reto para ustedes, como la rutina antes de dormir o la de la mañana. Involucren a sus hijos en la creación de sus tablas (esto aumentará su sentido de trascendencia y pertenencia). Pregúntenles cada pequeño detalle que deben hacer para prepararse para ir a dormir o ir a la escuela, y luego pídanles que lo dibujen. Cuelguen la tabla donde la puedan ver constantemente.  Cuando su hijo olvide algo o este deambulando por ahí, pueden simplemente preguntar: “¿Qué sigue en tu tabla de rutina?”
  2. Tiempo especial juntos: Este es mi favorito… ¡funciona a la perfección!!! Establezcan un momento especial con su hijo, diferente al tiempo regular que hoy tienen para jugar con ellos (10-15 min/día por hijo). Durante este tiempo, dejen que su hijo elija lo que ambos van a hacer (sin tv ni aparatos electrónicos), y durante este tiempo están sólo ustedes dos. Esta actividad tendrá un gran impacto en su hijo, y es momento donde se crean más conexiones emocionales entre los dos.
  3. Ofrecerles opciones limitadas. Esta opción también me encanta porque son ellos quienes toman la decisión (o al menos eso perciben ellos). Se puede potenciar más al añadir la frase, “tú decides”, después de darle dos opciones. “¿Prefieres hacer la tarea cuando llegues de la escuela, o antes de hora de la cena? ¡Tú decides!” Como pueden ver, hacer la tarea no es una opción, solo le están dando a su hijo las opciones sobre cuándo la harán, y ellos deciden 😊
  4. Responsabilidades alrededor de la casa (hacerles sentir importantes): Esto les ayuda a los niños a aprender habilidades para la vida, desarrollar interés social y sentirse capaces de ayudar en casa. Esto les hará sentir que marcan la diferencia, y aumentará su sentido de importancia. (hay mucha información por ahí acerca de responsabilidades alrededor de la casa por edad)
  5. Decirles cuanto los amas. Hacerles sentir amados todo el tiempo incluso cuando no se comportan de la manera en la que esperamos. Un buen abrazo y un beso siempre son la receta perfecta contra el mal humor o la tristeza.
  6. Reducir el ordenar, dirigir y corregir, al que a veces nos acostumbramos las mamás. Esto lo podemos lograr asegurándonos de dedicarle más tiempo a jugar y divertirnos con nuestros hijos (dejemos que salga nuestro niño interior). Este es el momento cuando más hacemos conexiones emocionales con nuestros hijos.

¡A los niños les va mejor cuando se sienten mejor! Simple como eso. Durante esta fase cuando dejan de ser niños pequeños, ellos realmente sienten que son más grandes ahora, y que pueden hacer más. Si ya empezaron la escuela, seguro están escuchando esto de sus maestros ¡todo el tiempo! Así que vamos a darles más oportunidades de tomar sus propias decisiones (#3) y más responsabilidades en el hogar que les ayudará a sentirse más en control también! Cosas que disfrutaran haciendo, y que tal vez para nosotros son pequeñas, pero para ellos son enormes. Y lo más importante, como siempre, es demostrándoles y diciéndoles cuánto los amamos.

Espero que estas 6 sencillas herramientas les ayuden tanto como me han ayudado a mí y mi relación con mi hija.

¡Que tengan un lindo fin de semana y disfruten de sus hijos al máximo!

Carolina

Coach de Padres y de Vida

Caro Chacón
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